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beso a beso, verso a verso

24 junio, 2019
beso

En Beso libre

En alusión al beso, decía Rober Iniesta:

Pero ¿dónde van los besos que te debo? 
En una cajita, 
que nunca llevo el corazón en cima, 
por si me lo quitan.
Pero ¿dónde están los besos que me debes?
En cualquier esquina,
cansados de vivir en tu boquita
siempre a la deriva

 

¿A dónde van los besos que no damos? ¿Qué pasa con esos besos robados?

Los besos ni se crean ni se destruyen, se regalan o intercambian.

Dos personas se besan si las dos quieren. Dos personas no se besan si una no quiere porque no es no.

No más besos robados ni rogados. El amor es libre y besarse es una forma de demostrarlo.

 

A las personas que se besan sin besar y aman sin amar, que dejaron de ver sin mirar, de oír sin escuchar.

A las personas que callaron a besos y a las que un beso calló las palabras.

Por esos besos que cortaron la respiración y los no besos que cortaron el alma.

El comer a besos se suele acompañar con el comer con la mirada.

 

No hay besos que sean ligeros, ni tampoco peso en los besos.

En el comer y en el besar, todo es empezar.

Si besas para olvidar, olvida antes de besar.

Pagar a besos debería estar prohibido, como pagar por besos.

 

Un beso no siempre lleva a otro beso y los besos que no damos son los que no olvidamos.

A los besos vacíos, al último de los besos, estos son los últimos versos que te escribo.

Los besos del pecado, los versos del honrado.

Los besos nunca miran para atrás.