Mis días en cuarentena

cuarentena

Mi cuarentena

Han pasado ya varias horas desde que terminó el periodo de cuarentena. Había estado en Bethlehem hacía 2 viernes y este lunes, antes de la hora de comer, llegó un correo de la coordinadora con información del ministerio de sanidad en relación al pandémico coronavirus.

Toda persona que haya estado en alguna de estas 3 ciudades, deberá ponerse en cuarentena.

Sabía que me implicaba directamente a mí, así que se lo comenté a la compañera: « Oye, Anna, según este correo, debería ponerme en cuarentena » -le dije mientras ella hablaba con mi responsable por teléfono.

¿Lo has oído? -le dijo a Raquel al otro lado de la línea.

Siguieron hablando y cuando volvió, me confirmó lo que ya sabía. « Tienes que irte. Tienes que estar en cuarentena » .

Estuvimos discutiendo un poco de hasta cuándo tenía que estar en casa y después de que la compañera hablara con la coordinadora, se confirmó que los 14 días empezaban desde cuando había estado en Bethlehem y no desde ese lunes, con que sólo tendría que 5 días en casa.

Pasando el tiempo

Si eres el que tiene que revisar facturas, escanear documentos y buscar papeles en archivadores, te puedes imaginar que el trabajo que pude hacer en casa fue más bien poco. Lo bueno es que aproveché para leer y avanzar con el TFM del máster.

Eso sí, al cuarto día estaba ya que me quería subir por las paredes. Acostumbrado a hacer deporte y desfogarme, socializar y hacer planes, estar encerrado dentro de casa por días enteros es algo que no le sienta bien a uno en absoluto.

Lo gracioso es que era solo yo el único que se había puesto en cuarentena, cuando la semana anterior había estado haciendo vida normal y compartiendo oficina con el resto de compañeros, o cuando compartía piso con otra compañera que seguía yendo a la oficina.

En fin. Cuando por fin pude salir, estuve comentando con Anna que hubiese tenido mucho más sentido que toda la oficina nos hubiésemos puesto en cuarentena de manera preventiva, hasta que hubiesen pasado los 14 días desde que estuve en Bethlehem, pero aquello más que comentar fue discusión y la cosa no llegó a ningún puerto.

Estamos mal de la cabeza

La gente te pregunta por cómo estás físicamente, que si tienes síntomas, si acaso te preguntan que cómo lo llevas… pero nadie te pregunta directamente qué tal lo estás llevando de cabeza.

Lo cierto es que lo llevé bien, aunque no todo el mundo lo lleva de la misma manera. Directamente, la otra compañera de piso (y oficina) se compró un billete y se marchó al día siguiente de que me dijeran que tenía que estar en cuarentena. Veremos si no abandona el programa…

En resumen, creo que hay que ser prudentes y tomar medidas serias: si hay que parar la actividad dos semanas, se para. Que hoy en día se puede teletrabajar de maravilla y lo mismo solo es uno el que tiene que estar físicamente en la oficia.

Y si es así, ¿a quién se lo va a contagiar, al compañero el día que vuelva? Me parece claro que si en esas 2 semanas y no se han desarrollado los síntomas es que no había nada que contagiar.

Y así terminó mi periodo de cuarentena y mis reflexiones post misma.

Un saludo y hasta la próxima pandemia.

cuarentena
sergalmer

Autor: sergalmer

Sonríele a la vida. Yo invito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *